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¿Cuál es el único aliento del que todos hemos sido creados?

El relato de la creación en las tradiciones no encaja, ni se cruza, ni se corresponde con lo que hay en el Libro de Dios. Cuando reflexionamos sobre el origen de la creación tal y como se describe en Surat al-Nisa, descubrimos que lo que hay en el Corán es una cosa, y lo que hay en las tradiciones es otra.

Leamos atentamente este primer versículo de la sura al-Nisa:

Oh humanidad, temed a vuestro Señor, que os creó de una sola alma y creó de ella a su esposo, y de ellos produjo muchos hombres y mujeres, y temed a Alá, con quien estáis consultando, y a vuestro prójimo, pues Alá ha estado velando por vosotros” (Al-Nisa 1).

Primero: La estructura retórica del verso

El versículo se dirige a la humanidad en su conjunto, no sólo a los creyentes, a diferencia de muchos otros lugares del Corán que comienzan con “Oh vosotros que creéis”. Esta directriz global indica que lo que aquí se dice es un origen universal de la existencia humana, no relacionado con una ley o nación específica, sino con el fundamento mismo de la existencia humana.

II: El significado del “yo único” – Una lectura existencialista evolucionista

En la tradición, el alma única se interpreta como Adán, y su esposa es Eva. Sin embargo, una lectura reflexiva, libre del cautiverio y la limitación de las narraciones, ve el “único aliento” como símbolo de la única esencia humana de la que parten todos los seres humanos, no de una sola persona.

El versículo no dice “de un solo varón”, sino “de una sola alma”; es decir, de una sola entidad viviente, de un solo origen existencial.
Esto abre la puerta al concepto del origen común de la vida, que es sorprendentemente coherente con los conocimientos científicos modernos sobre el origen de las especies y la evolución.

Él es quien te creó del polvo, luego de un embrión, luego de una sanguijuela…” (Ghafir 67).

“Os ha creado en diferentes formas” (Noé 14)

La palabra “fases” aquí es una clave coránica muy precisa; se refiere a un cambio gradual y progresivo en la creación, que es lo mismo que lo que la ciencia moderna llama evolución.

Pero el Corán no lo ve como algo aleatorio, sino dirigido hacia una meta: “Que ha perfeccionado todo lo que ha creado” (Al-Sajdah 7), lo que significa que toda transformación tiene un propósito y una dirección hacia la perfección.

En árabe, nafs no es un alma abstracta, sino una entidad viva y consciente capaz de interactuar.

Cuando Dios Todopoderoso dice:

“Os creó de un solo aliento”

Significa que la vida consciente en los humanos se remonta a un único origen viviente, la primera semilla de la esencia humana, que comenzó en criaturas antiguas y se acumuló durante millones de años hasta alcanzar la cima de la consciencia en los humanos.

Desde esta perspectiva, el “yo único” no es el Adán físico, sino el Adán existencial: La primera conciencia que se abre en la materia.

Tercero: El Yo Único como principio evolutivo cósmico

El Corán subraya en otros lugares la unidad del origen biológico de los seres:

  • Allah creó a todos los animales a partir del agua” (Al-Noor 45).
    Este versículo establece que el agua es la primera cuna de toda la vida, no sólo de los seres humanos, lo que concuerda con la opinión evolucionista de que la vida comenzó con los primeros organismos acuáticos.
  • Luego hizo su descendencia de un hilo de agua” (Al-Sajdah 8).
    La “cepa” es el epítome de la primera materia viva, expresión precisa de la evolución de la materia orgánica a partir de su forma más simple.
  • Es Él quien te creó del polvo, luego de un embrión, luego de un blastocisto…” (Ghafir 67).
    Aquí, el Corán presenta una clara jerarquía biológica en las etapas de la creación, desde la materia inanimada a la vida orgánica y luego a la etapa de la mente humana.

Desde esta perspectiva, el alma única no es necesariamente “Adán”, sino más bien la primera célula portadora de las semillas de la vida y la conciencia, o el primer organismo a partir del cual se ramificaron las cadenas de la evolución hasta llegar al ser humano.

IV: “Y creó de ella a su esposo” – la dualidad de formación e integración

Si el alma única representa el primer origen viviente, entonces “creó de ella a su marido” puede entenderse como una división binaria dentro de la primera estructura biológica, que creó la complementariedad sexual y la reproducción.

Esto concuerda con los fenómenos biológicos en los que la reproducción sexual se originó a partir de organismos unicelulares que se dividieron en dos patrones complementarios, que el Corán expresa de una bella forma simbólica.

Su “marido” no es necesariamente una persona de sexo femenino, sino que puede significar el otro polo del equilibrio biológico que permite a las especies reproducirse y expandirse.

Quinto: “Y de ellos salieron muchos hombres y mujeres

La difusión puede referirse aquí a la ramificación evolutiva; es decir, a la extensión gradual del organismo humano a través de generaciones y largas transformaciones biológicas, hasta que los rasgos y las razas se diversificaron.
En esta conceptualización, el hombre no es un salto repentino, sino el resultado de una serie de renacimientos existenciales de la misma alma en múltiples formas.

VI: Un yo y la conciencia colectiva

“Todos los seres humanos comparten una única estructura psicológica y espiritual, que se ramifica en individuos como las células se ramifican a partir de una entidad única.

El Todopoderoso subraya este significado:

Hemos honrado a los hijos de Adán” (Al-Israa’ 70)
Y le insuflé de mi espíritu” (Al-Hayar 29)

No es un acto físico, sino la activación de la esencia de la mente y su conciencia asociada en la materia viva, la transferencia de la vida de la materia a la conciencia.

Séptimo: Temer a Dios a través del vientre

El versículo concluye con un doble mandato de piedad y un recordatorio de misericordia:

Y temed a Dios, con quien tenéis una relación.

Como si dijera: Una vez que te des cuenta de que eres uno mismo, no te separes de los demás, pues el gran útero es la humanidad misma.
La piedad es aquí una toma de conciencia y un conocimiento de la unidad de la existencia humana y de la responsabilidad de preservarla.

Resumen de la reflexión:

  1. El Ser Uno representa el origen vital y existencial de la humanidad, no una persona en particular.
  2. “Positivo/Negativo – Activo/Pasivo”).
  3. El versículo establece el principio de la evolución cósmica gradual, no de la creación repentina y discreta.
  4. El hombre forma parte de la cadena cósmica que comienza con la tierra y el agua y termina con la conciencia y la mente.
  5. La piedad en el contexto del versículo es una conciencia integral de pertenencia al todo, y no tiene nada que ver con lo que los juristas llaman rituales religiosos.

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