(Parte II) Los problemas de la oración entre los musulmanes

En la segunda parte de esta investigación, seguimos estudiando la distinción semántica entre los términos «súplica» e «invitación» en el Sagrado Corán, después de que en la primera parte se tratara el concepto de súplica y las condiciones de su respuesta. En esta parte, nos centramos en analizar la conjunción de «súplica» con el verbo «respuesta» y de «invitación» con el verbo «respuesta» para demostrar que «invitación» está relacionada con una petición de asistencia y participación, mientras que «súplica» está relacionada con una petición de respuesta. Pretendemos demostrar que esta sutil distinción contribuye a una comprensión más profunda del significado coránico y refuta la idea de sinonimia absoluta entre estos dos términos. Adoptamos un enfoque descriptivo y analítico de los versículos coránicos pertinentes, teniendo en cuenta el contexto coránico y semiótico de cada versículo.
1. Introducción
En este artículo presentamos la segunda parte de nuestro estudio en profundidad de las palabras coránicas con connotaciones cercanas, que pueden considerarse sinónimas. En la primera parte, analizamos el concepto de súplica y su importancia como culto, e hicimos hincapié en que la respuesta a la súplica no es absoluta, sino que está condicionada a la adhesión del suplicante a las normas divinas y a su profunda comprensión del significado de la súplica, tal como se recoge en el Sagrado Corán. En la primera parte, lo comparamos con un aparato de radio que debe estar intacto para recibir la señal. En esta parte, nos centramos en la distinción semántica entre los conceptos de «súplica» e «invitación» en el Sagrado Corán, analizando su asociación con los verbos «respuesta» y «respuesta». Pretendemos demostrar que «da’wah» se asocia a una petición de asistir y participar, y se responde con «respuesta», mientras que «súplica» se refiere a una petición que se responde, pero no se responde. Demostramos que esta sutil distinción contribuye a una comprensión más profunda del significado coránico y refuta la idea de una sinonimia absoluta entre estos dos términos. Analizamos versículos coránicos seleccionados, teniendo en cuenta el contexto coránico de cada versículo. También explicamos la estrecha relación que existe entre la proximidad de Dios y la respuesta a la llamada. Esta distinción es de especial importancia para comprender la relación entre el siervo y su Señor, y para darse cuenta de la naturaleza de la respuesta divina a la petición humana, lo que creemos que enriquece los estudios lingüísticos relacionados con los conceptos coránicos.
2. El marco teórico: La oración y la Da’wah en el lenguaje y el contexto coránicos
2.1. La raíz lingüística «llamado»:
Los términos «súplica» y «da’wah» comparten la triple raíz «da’wah», que en su significado original indica inclinación y petición. Ibn Faris dice «(Da’a) Dal, Ain y la letra que es defectuosa son una sola raíz, que es inclinar algo hacia ti mediante una voz o discurso que procede de ti» (Ibn Faris, Medidas del lenguaje). Sin embargo, este significado general se ramifica en significados más específicos según el contexto y el uso.
2.2. Súplica e invitación en el uso coránico:
El Corán distingue claramente entre «súplica» y «da’wah»:
- Conjugación verbal: «súplica» se empareja con «respuesta» y sus derivados, mientras que «invitación» se empareja con «respuesta» y sus derivados.
- Contexto semántico: «súplica» se refiere a una petición y pregunta dirigidas a Dios, mientras que «invitación» se refiere a una petición para asistir y participar en algo.
2.3. Negación de la sinonimia:
Rechazamos la idea de que «súplica» y «llamada» sean completamente sinónimos en el Sagrado Corán, como demuestra el siguiente versículo «Y el ejemplo delos incrédulos es como el de quien grazna lo que no puede oír, salvo como llamada o invitación; son sordos, mudos y ciegos, por lo que no comprenden» (Al-Baqarah: 171). Este versículo indica claramente el significado diferente de «súplica» y «llamada», y si fueran sinónimos, mencionarlos juntos sería una tautología que no se ajusta al texto coránico.
2.4 La relación entre la proximidad a Allah y la respuesta a la llamada:
Establecemos una fuerte relación entre el concepto de proximidad de Alá a Sus siervos, tal como se afirma en el Corán: «Y si Mis siervos te preguntan por Mí, entonces estoy cerca; responderé a la llamada del suplicante cuando llame» (Al-Baqarah: 186) y la respuesta a la llamada.
3. Metodología de la investigación
Esta investigación adopta un enfoque descriptivo y analítico, que se basa en:
- Recopilación de versículos coránicos: Los términos «súplica» y «llamada» y sus derivados, así como los verbos «respondió» y «respondió» y sus derivados.
- Analiza el contexto: Analiza el contexto lingüístico de cada versículo para determinar el significado exacto del término en cada lugar.
- Comparación: Entre los versículos en los que se menciona «súplica» junto con «respuesta» y los versículos en los que se menciona «llamada» junto con «respuesta», con el fin de extraer diferencias semánticas entre ellos.
- Utilizando Citas de lingüistas para enfatizar la comprensión semántica de los términos.
- Análisis iconológico: Examinar cómo la «invitación» implica presencia y participación, que es una dimensión iconográfica.
4. Análisis: La oración y la respuesta
4.1. Oraciones y respuestas:
El análisis muestra que la «súplica» en el Corán siempre va asociada a la «respuesta». Algunos ejemplos son
- Y tu Señor dijo: «Invócame y te responderé» (Ghafer: 60).
- Y ¿quién está más extraviado que el que llama de fuera a Alá, que no le responde hasta el Día de la Resurrección?» (Al-Ahqaf: 5).
- «Si les invocas, no oirán tu llamada, pero si la hubieran oído, no te habrían respondido» (Fater: 14).
- «Él tiene la llamada de la verdad, y los que llaman a los que llaman a otros aparte de Él no les responden con nada» (Al-Ra’d: 14).
En estos versículos, «súplica» es una petición dirigida a Dios (o a otros, en el contexto de la difamación), y «respuesta» es el cumplimiento de esa petición.
4.2. Llama y contesta:
En cambio, el término «llamada» en el Corán se asocia a «respuesta». Algunos ejemplos son
- «Y si Mis siervos te preguntan por Mí, entonces estoy cerca, respondiendo a la llamada del suplicante cuando llama» (Al-Baqarah: 186). Aquí, la invitación significa asistencia y participación, como explicaremos más adelante.
- «Oh Señor, retardadnos hasta un momento más próximo, para que respondamos a vuestra llamada y sigamos a los mensajeros» (Ibrahim: 44).
- Dijo: «Tu llamada ha sido atendida, así que ponte derecho» (Yunus: 89).
En estos versículos, «invitación» es la petición de Dios a la gente (a través de los mensajeros), o de los mensajeros a su gente, de creer y hacer buenas obras. «Respuesta» es la aceptación de esta invitación y responder a ella con acciones y obras.
4.3. Análisis del versículo Al-Ra’d (14):
Él tiene la llamada de la verdad, y los que invocan a los que no son Él no les responden con nada, salvo como quien extiende las palmas de las manos para que le llegue agua a la boca y no la alcanza; y la llamada de los incrédulos es sólo un extravío.
Este versículo señala explícitamente el diferente significado de «súplica» y «llamada». La «llamada de la verdad» es Dios llamando a la gente a la fe (pidiendo su participación), mientras que la «súplica de los incrédulos» es su petición a los ídolos, que es una súplica inútil.
4.4. Análisis de la aleya Al-Baqarah (186):
Y siMis siervos te preguntan por Mí, entonces estoy cerca; responderé a la llamada del suplicante cuando invoque; así pues, que Me respondan y crean en Mí, para que sean guiados.
No hay razón para cambiar el significado de «llamada» en este versículo respecto a su significado en otros versículos. Dios nos dice que está cerca y que responderá a nuestra llamada. La relación entre proximidad y respuesta a la llamada es estrecha, ya que responder a la llamada puede verse obstaculizado por la distancia (de todo tipo), y Dios nos dice que Él está cerca a todos los niveles, y Su presencia es ininterrumpida. Su respuesta a nuestra llamada es estar presente y participar en todo lo que hacemos, la única condición es que le invitemos. En cuanto a Su participación, es un tema más profundo que requiere más investigación y elaboración.
4.5. Invitación: Asiste y participa:
La «invitación» implica una dimensión más profunda que va más allá de una mera petición verbal. Requiere la presencia y la participación del invitado. Una invitación a un banquete, una boda o una conferencia requiere la presencia física y la participación en el acto. Esta dimensión física distingue la «invitación» de la «súplica», que puede ser una mera petición con la lengua.
5. Ejemplos adicionales del Corán:
- La llamada a abandonar la tierra (Rom: 25): «Y entreSus signos está que los cielos y la tierra se mantienen en pie por orden Suya, y entonces, cuando os llame mediante una llamada desde la tierra, saldréis». Aquí, la llamada es la petición de estar presente en el Día del Hashr.
- La llamada del creyente al pueblo del Faraón (Ghafer: 41-43): (41) Me llamáis a descreer de Alá y a hacer una creencia politeísta en Él de la que no tengo conocimiento, mientras que yo os llamo al Todopoderoso, el Perdonador. (42) No hay duda de que aquello a lo que me llamáis no tiene razón de ser ni en este mundo ni en el más allá, que nuestro retorno esa Alá y que los pródigos son los compañeros del Fuego. Aquí, la invitación es la petición de compartir la fe.
- Responder a la llamada de los mensajeros (Ibrahim: 44): Y advierte ala gente del Día en que el castigo caerá sobre ellos, y los que hayan sido agraviados dirán: ‘Señor, retardadnos hasta un momento más próximo, para que respondamos a vuestra llamada y sigamos a los mensajeros’. Aquí, la respuesta es compartir la fe y seguir a los mensajeros.
6. Debate
De lo anterior se desprende claramente que la distinción entre «súplica» e «invitación» en el Sagrado Corán no es sólo una diferencia verbal, sino una profunda diferencia semántica. «Du’a» es la petición, y «respuesta» es el cumplimiento de la misma. «Invitación» es la petición de asistir y participar, y «respuesta» es la aceptación real de esta invitación.
7. Conclusión
Concluimos que el Sagrado Corán utiliza los términos «súplica» e «invitación» con gran precisión, y que cada uno tiene una connotación propia que no es idéntica a la del otro. El primero se refiere a la petición del siervo a su Señor, y el segundo a la solicitud de presencia y participación. Comprender esta sutil distinción abre nuevos horizontes para entender el texto coránico y contemplar sus significados, y contribuye a enriquecer los estudios lingüísticos y semióticos relacionados con el discurso religioso.
Referencias
- Corán.
- Ibn Faris, Ahmad Ibn Faris. Métrica del lenguaje. Investigado por Abdul Salam Haroon. Dar Al-Fikr, 1399 AH – 1979 AD.